21 mayo 2017

SOCIALISTAS DE QUART, PARTIDO Y DEMOCRACIA.




La organización de los injustamente desfavorecidos para defender sus intereses y derechos es consustancial a la historia de la humanidad. La manifestación del conflicto social que ello provoca puede retrotraerse a Espartaco y a la rebelión de los esclavos en época romana. Campesinos, artesanos, siervos y vasallos, en todos los tiempos y sistemas económicos, han protagonizado revueltas y revoluciones, que pese a las derrotas y cruentas represiones han permitido hoy derechos y libertades que fueron soñadas en el pasado. 

El modo de producción capitalista, el sistema económico en el que desde hace unos siglos nos procuramos el sustento, pese  al reciente reconocimiento de libertades políticas contiene clases sociales contrapuestas. Esta formulación filosófica y política, publicada por Marx y Engels en la segunda mitad del siglo XIX, que racionalizó análisis y propuestas hasta entonces consideradas utópicas, inspiró la organización de los partidos y sindicatos socialistas en Occidente.

En España, un grupo de obreros liderados por Pablo Iglesias fundaron en 1879 el Partido Socialista Obrero Español (y en 1888 la Unión General de Trabajadores), convencidos de que siendo la sociedad injusta y desigual, y el sistema económico causa de la miseria, envilecimiento intelectual y dependencia política de unos y de los privilegios de otros, debía alcanzarse el poder político para poder transformar esa realidad en favor de una sociedad de individuos “iguales, honrados e inteligentes”. 

Ese partido creado para alcanzar el poder político era no obstante reflejo de la disparidad que entre marxistas y anarquistas ya se manifestaba en la llamada “Primera Internacional”.  La “Segunda Internacional”, creada en ese mismo siglo XIX por los socialistas sufrirá a su vez la escisión en 1919 de los comunistas de la “Tercera Internacional”, que al calor de la revolución bolchevique provocaran también en el PSOE un intenso debate, y el abandono de una parte de sus militantes en favor el minoritario Partido Comunista. Las divisiones y subdivisiones, teóricas y estratégicas, de las organizaciones en principio motivadas por un mismo fin será una constante histórica, tan evidente como los enfrentamientos y alianzas que casi al mismo tiempo se vivían. En 1938, como escisión de esa tercera se creará una “IV Internacional” seguidora de los postulados de Trotsky y opuesta al “Komintern” dominado por el estalinismo.



En Quart de Poblet, una pequeña localidad de la huerta valenciana, en el contexto de una España retrasada en lo económico, social y político, la organización socialista se constituye en 1923 gracias en buena parte al empuje de la emigración obrera que emplean las fábricas de azulejos, que a diferencia de los naturales no se benefician del comparativamente benigno reparto de la tierra que en Quart ha generado el transcurso histórico. 

La muerte de Pablo Iglesias en 1925 evidenciará disparidades y controversias entre líderes y estrategias, que por ejemplo enfrentarán a Largo Caballero, en cierta manera colaborador de la Dictadura de Primo de Rivera, con Prieto, contrario a la cohabitación. Durante la II República, y especialmente después del llamado “bienio negro” y la revolución de 1934 ambos líderes alteraran sus posiciones y apoyos. Dinámicas que a su vez modificaran apoyos y cargos después del golpe de estado del 18 de julio, y durante el transcurso de la guerra, tanto en el partido como en el sindicato.

De esa dinámica, inequívoco reflejo de la evidente pluralidad de una organización mayoritaria en la izquierda española del siglo XX, no fue ajena la Agrupación Socialista de Quart de Poblet, que como el resto de las constituidas en España ejerce el incuestionable derecho de participar en las decisiones del partido del que son parte y representan.

Hay por ejemplo constancia documental (en el archivo de la Fundación Pablo Iglesias) del debate y elección por la militancia de la Agrupación Socialista de Quart de los candidatos socialistas para las elecciones generales de febrero de 1936. También de los debates en la elección de la comisión ejecutiva, de las crisis, dimisiones y sustituciones de sus miembros, claro reflejo de la compleja dinámica provincial y estatal de la familia socialista en el partido y en el sindicato a partir de 1934.


El amplio espectro ideológico que ha caracterizado al Partido Socialista durante su dilatada historia, causa fundamental de su éxito político, ha generado en lógica consecuencia amplios debates, y en ocasiones traumas orgánicos tan significativos como el repudio a líderes históricos como Largo Caballero, o la expulsión de Negrín. En Quart de Poblet, José Guzmán Segarra, protagonista principal del socialismo local dimitió en 1937 de la alcaldía y de la representación de UGT. Ochenta años después los socialistas dirimen una vez más su futuro orgánico y político. Lo hacen democráticamente, de la manera que les es propia y ha garantizado el éxito de una herramienta política creada hace 138 años.




10 abril 2017

EL PRIMER ALCALDE OBRERO DE QUART

Parte de la victoria franquista del 1 de abril de 1939



Decía Ramón Segarra que el mejor alcalde de Quart de Poblet durante la II República había sido José Guzmán. En la conversación que mantuvimos en enero de 2013 quiso explicarme quién era el sindicalista socialista que yo refería en “Historia de los Vencidos”, apelando como hacen las gentes de pueblo al apodo y a su familia: El conocido como “Toroi” era padre de la muy apreciada concejal Victoria Guzmán Bondía. 

No tuve desgraciadamente la oportunidad de volver a escuchar a Ramón Segarra, y me quedó pendiente documentar lo que el rigor que requiere el conocimiento de la historia obliga demostrar.
José Guzmán Segarra fue alcalde entre el 6 de noviembre de 1936 y el 23 de septiembre de 1937. Fue designado después de la dimisión el 8 de octubre de 1936 de Salvador Vila Vilar y de la breve interinidad de Miguel Espinós en el cargo. El socialista José Guzmán y el republicano Salvador Vila, que habían compartido candidatura y éxito en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, tenían no obstante trayectorias políticas muy distintas. José Guzmán procedía de la zona obrera de Alcora y Castellón, y como otros se había instalado en Quart atraído por la creciente actividad de las fábricas de ladrillos. “Toroi” ya era en 1922 un destacado militante sindical, que había representado a la Sociedad de Obreros en Azulejos de Castellón en el Congreso estatal de UGT. En 1923 fue elegido Presidente de la recién constituida Agrupación Socialista de Quart y hasta junio de 1936 fue vicepresidente de su comisión ejecutiva. Era uno de los activos principales de las organizaciones fundadas por Pablo Iglesias.

El periodo en el que José Guzmán ocupa la alcaldía coincide, salvando los tiempos propios de cada ámbito, con el de Francisco Largo Caballero en la jefatura del gobierno, y posiblemente también con el de la preponderancia en el Partido Socialista del sector más obrerista, refugiado como el propio Largo Caballero en el sindicato, y radicalizado durante el llamado “bienio negro” del gobierno derechista elegido en 1933. 

Avanzada la guerra, iniciada como consecuencia del ilegitimo golpe militar del 18 de julio, con la reorganización de la administración local de enero de 1937, que ordena la constitución de Consejos Municipales con representantes de las organizaciones del Frente Popular, se elige alcalde por unanimidad a José Guzmán, que el 23 de septiembre de ese mismo año presentará su dimisión, cuando Largo Caballero había ya hecho lo propio de la jefatura del gobierno, y el sector que representaba estaba siendo apartado de las principales esferas del poder político.

En diciembre de 1938 los franquistas de Quart cumplimentan dos fichas a su nombre (como a otros 61 vecinos), en el que para constancia del futuro “Fichero de Criminalidad” se le acusa de “socialista”, de miembro del “Comité rojo” y de ser “fuerte en sus ideas” y “propagandista”.

A finales de abril de 1939, pese a declararse que el “Ejército Rojo” estaba cautivo y desarmado, y que las “tropas nacionales” habían alcanzado sus últimos objetivos militares, la guerra no había terminado. Al menos no por parte de un régimen cuyo objetivo ideológico, declarado y cumplido, era el exterminio del oponente político. José Guzmán Segarra es detenido, como cientos de miles de españolas y españoles, ingresando en prisión, a la espera de juicios sumarísimos, que como a otros 44 vecinos de Quart, castigaran sin ninguna garantía procesal ni fundamento legal, ideas políticas y no hechos probados. 

En 1939 José Guzman tenía 54 años, los ojos claros y el pelo blanco; estaba casado. Fue condenado a seis años y un día de prisión por el delito de “excitación a la rebelión”, que retorciendo todo principio legal penaba no haberse adherido a la rebelión de los golpistas, y haber permanecido fiel a la legalidad constitucional. La condena impuesta por el tribunal militar en la causa 16625 de 1939 fue conmutada finalmente después de 3 años de prisión. El expediente “recaudatorio” iniciado por el “Tribunal Nacional de Responsabilidades Políticas” contra su persona fue desestimado en 1945 por la demostrada escasa cuantía de sus bienes. 

Treinta años después, fallecido ya el primer alcalde sindicalista de Quart, la guerra aún no había terminado.










19 marzo 2017

MEMÒRIA I FANG.










Decreto 7 enero de 1937. Gaceta de la República.



La primera mujer concejal de Quart de Poblet se llamaba Asunción Borredá Ferrer. En agosto de 1938 fue designada miembro del Consejo Municipal, el órgano de gobierno local que por decreto del Gobierno de la República reorganizaba con las mismas competencias y funciones los ayuntamientos constituidos en 1931. 

En las elecciones municipales del 12 de abril de ese año los varones con determinada renta y edad habían provocado la caída de la monarquía y la proclamación de la II República, un régimen en cierta manera sobrevenido, pero que adquirió su legitimidad promulgando una Constitución democrática y celebrando elecciones generales mediante verdadero sufragio universal.

La II República reconoció derechos que hoy consideramos incuestionables. También a las mujeres, secularmente privadas de los pocos que los hombres podían ejercer. Fue precisamente en ese contexto en el que debe enmarcarse la pequeña historia de Asunción, que como muchas otras mujeres en España y en el mundo quisieron ser protagonistas de su existencia, al menos de la misma manera que podían hacerlo los hombres. 

Asunción accedió al Consejo Municipal en tiempo de guerra, cuando la derrota parecía inevitable y la consigna se limitaba a “resistir es vencer”. La República se enfrentaba entonces a una batalla definitiva, a la “del Ebro”, a la última que su ejército popular pudo presentar al nazi-fascismo.



Conocida según testimonio de Rafa Sanmartín como “Assumpcioneta”, o “La Pasionaria de Quart”, la primera mujer concejal en Quart tenía 26 años cuando fue nombrada. Era hija de Asunción y Ramón, su hermano, llamado como su padre, había sido militante del PSOE. Era natural de Burjassot, vecina de Quart de Poblet, soltera, enfermera, militante del Partido Comunista, Secretaría del Socorro Rojo local, y durante los primeros meses de guerra vestía el uniforme de miliciana, "con gorro y pistola". 

Después de la victoria franquista fue detenida en su domicilio de la Casa de Peones, acusada de dar refugio en ella a fugados del campo de concentración de Albatera. Según la declaración de uno de sus acusadores franquistas “participó en todas las manifestaciones que se hicieron en el pueblo vestida siempre de comunista, y respecto a su vida particular ha tenido algo que desear”. La acusación moral formulada por el testigo era habitual a la hora de juzgar bajo la óptica nacional-católica a las mujeres jóvenes y republicanas. Con el mismo incongruente motivo fue acusada por los sublevados de “auxilio a la rebelión”, y condenada a doce años de reclusión mayor.

Barro procedente de la riada de 1957 recogido del Sumario 277/40


Asunción es una de las 44 personas, vecinas de Quart, que fueron juzgadas y condenadas por los tribunales militares franquistas. Cuarenta hombres y  cuatro mujeres tienen su historia, que es la nuestra, depositada en el Archivo General e Histórico de Defensa en Madrid. Concretamente el sumario 277/1940 contiene el de la primera mujer concejal en Quart de Poblet. Desgraciadamente, los aproximadamente medio centenar de documentos que acreditan su injusta condena están muy deteriorados. El barro que inundó la ciudad y los cuarteles en la riada de 1957 ha borrado parte de la historia que en aquel entonces aún estaba en Valencia. 
La última referencia que puedo leer es que en agosto de 1940 Asunción estaba recluida en la cárcel valenciana del convento de Santa Clara. Luego nada. Solo barro.

24 febrero 2017

Jo, alcalde.

Archivo General e Histórico de Defensa (Madrid)


Salvador Vila Vilar va ser alcalde de Quart de Poblet des de poc abans de proclamar-se la II República, fins a poc després del cop militar del 18 de juliol del 36. És un dels principals protagonistes de la nostra història contemporània local, i la seua trajectòria, personal i política, reflecteix el que va passar en els anys centrals del segle XX.

Va nàixer a Paterna en 1884 i es va establir amb la seua família, propietària d'una fàbrica de farina, al Quart de principis de la centúria. Es va casar en 1909 amb María Ferrer, veïna de València, i va ser pare de 8 fills. Va cursar estudis i des de jove va assumir la gerència de l'empresa familiar. Va morir a València el 1957, just unes hores abans de la tràgica riuada del Túria. Havia passat sis anys i mig empresonat pel règim franquista.

La primera referència política rellevant de Salvador Vila és de 1924, quan constituïx i presidix la "Unión Patriótica" local. És de suposar que per llavors ja comptava amb el suficient suport i relació amb el poder polític establert pel dictador Miguel Primo de Rivera, que a l'abril d'aquest mateix any havia creat "UP" per apuntalar socialment el règim, que, recolzat per Alfonso XIII, va ser instaurat després del cop d'estat de setembre de 1923, quan un Directori Militar va declarar l'estat de guerra, va suspendre la Constitució i dissoldre les Corts, de les que era membre el senador Joan Baptista Valldecabres Rodrigo, principal mentor polític de Salvador Vila. El protagonisme i complicitat política de tots dos s'escenifica sense embuts quan a l'abril de 1925 s'inaugura la línia de tramvia València-Quart, i tot i que és alcalde Mariano Sanmartín són Valldecabres i Vila qui dirigixen unes paraules al nombrós públic congregat. Va ser precisament després de la mort de Mariano Sanmartín en 1928 quan amb el suport de Valldecabres es va nomenar a Vila alcalde.

Quart de Poblet va experimentar entre 1920 i 1930 un creixement demogràfic del 20 per cent, passant dels 2644 habitants censats en 1920, a 3152 el 1930. Un creixement similar al de la comarca de l'Horta, superior al del conjunt del País Valencià i al d'Espanya. Aquest significatiu increment demogràfic de Quart i el seu entorn és un producte de l’arribada de mà d'obra, en el nostre cas atreta per les fàbriques de rajoles. Durant aquesta dècada en què Salvador Vila protagonitzava la seua primera etapa política, s'organitzaven a Quart associacions obreres i polítiques de signe molt diferent al pretès per la monarquia, i segurament per ell mateix.




És al final d'aquesta dècada quan es produeix un transcendent gir en la trajectòria política de Salvador Vila. Un que possiblement explica l'acarnissament que patirà de part dels seus antics coreligionaris després de la victòria franquista. La ruptura política de Valldecabres i Vila es manifesta a l'octubre de 1930, quan aquest últim li confessa la seua filiació republicana, que per a uns és raonada i sincera, i per a altres una reacció "despitada" per l'escàs suport rebut per satisfer les seues aspiracions polítiques. 

El ja republicà Salvador Vila, cap de llista de la coalició de republicans i socialistes, va resultar elegit alcalde de Quart de Poblet a les eleccions municipals del 12 d'abril de 1931. El vot dels homes majors de 25 anys, amb drets electorals restringits, li van atorgar a la seua candidatura 7 dels 11 regidors de la corporació. Des de la seua ruptura amb Valldecabres, l'adscripció partidista i política de Vila experimenta una evolució, que encara que significativa és molt comú entre el conglomerat de sensibilitats i posicions del republicanisme. Hi ha constància documental de la seua pertinença, primer al Partido de Unión Republicana Autonomista (PURA), blasquista en el seu origen, i després a Izquierda Republicana, azañista. Però també hi ha de la seua presència a la candidatura (per a les eleccions de juny de 1931) del conservador partit Derecha Liberal Republicana d'Alcalá Zamora, que com ell, havia estat amb la monarquia i la dictadura.

Salvador Vila, sent fins i tot alcalde d’eixa monarquia, va liderar amb èxit la resistència al decret d'annexió de diverses localitats a la "Gran Valencia" que pretenia el Marquès de Sotelo; durant la República va ser protagonista en la inauguració de l'Aeroport i dels moviments a favor de l'autonomia valenciana. A nivell local se li atribueix la substancial millora de la xarxa i subministrament d'aigua potable, la projecció urbanística del passeig de l'actual Avinguda Sant Onofre o la construcció de l'Escorxador Municipal. També, sense dubte, la seua gestió pot ser objecte de controvèrsia, subjecta com està al temps en què es va produir.


Salvador Vila va presentar la seua dimissió de l'alcaldia a l'octubre de 1936, després del seu nomenament com a delegat del Govern a la Confederació Hidrogràfica, encara que va romandre com a tinent d'alcalde fins a la reorganització del consistori al febrer de 1937.

Després de la definitiva victòria franquista l'1 d'abril de 1939, va ser acusat de ser el responsable d'assassinats, desallotjaments, saquejos i incautacions, per persones amb les que en la seua primera etapa política havia segurament compartit partit i interessos. Una d'aquestes persones, a diferència d'ell, té dedicat carrer a Quart. En una de les fitxes obertes a Salvador Vila en l'anomenat "Fichero de Criminalidad" de l'exèrcit franquista s'apunta el seu principal pecat: ser "alcalde", “muy rojo", i "traidor".

Salvador Vila va ser sotmès a la farsa de la justícia militar, i amb l'absència habitual de garanties legals i processals, condemnat a trenta anys de presó en els judicis sumaríssims 2064-39 i 2730-40, que fins a ser indultat va complir a Sant Miquel dels Reis, Chinchilla i la Presó Central de Burgos. En paraules de Coll Ferrer: “Vivió (en Valencia) con su familia el resto de sus días después de haber obtenido la libertad, pues su señora e hijos tuvieron que salir de Quart en busca de trabajo y tranquilidad, ya que en el pueblo se les negaba ambas cosas debido a la persecución tenaz y solapada a que les sometieron las autoridades locales”.

La injustícia patida per Salvador Vila Vilar, com la de centenars de veïns de Quart, o milions d'espanyols, no es repara buscant culpables, sinó recuperant la seua memòria a través del coneixement d'una història que és la nostra, i que desconeguda i segurament deteriorada, esta esperant que anem a Madrid a salvar-la.









17 febrero 2017

¿HAY ALGUIEN AHÍ?


Ayer jueves 16 de febrero asistí a la novena reunión de la Comisión Municipal de Memoria Histórica. 

De la misma manera que en anteriores ocasiones publico mis consideraciones sobre lo tratado. Primeramente se informó de las diferentes acciones relacionadas con la MH realizadas por el ayuntamiento. Se trató después la decisión del Consejo Escolar del CEIP Villar Palasí de no modificar el nombre franquista de su centro, así como la falta de respuesta sobre la misma cuestión del CEIP Ramón Laporta. Cuestiones ambas que evidencian en mi opinión la precariedad de la Memoria Democrática que pretendemos construir. Se informó de la financiación obtenida de la Diputación, y de la participación de la Comisión en el ante proyecto de la ley de memoria valenciana.

No obstante, de la misma que en anteriores ocasiones he manifestado mi entusiasmo y satisfacción por el trabajo realizado, esta vez debo hacer constar cierta decepción por lo siguiente.
  1. Por el tiempo transcurrido desde la última reunión (06-07-16); por no disponer en ésta de orden del día; por la escasa atención de la propuesta de actividades que remití el 26-08-16  (y que hice pública en http://quartdepoblethistoria.blogspot.com.es/2016/10/proposta-per-al-arxiu-de-la-memoria-de.html).
  2. Por comprender que la CMMH, que fue creada por Acuerdo del Pleno de julio 2015, tenía por función fundamental lo relativo al cambio de nombre de las calles, y no aquello que vengo planteando con insistencia: la necesidad de construir en todos los ámbitos, por consenso, de manera permanente y participativa, una MEMORIA DEMOCRATICA.
  3. Por ser consciente de que cuando las instituciones no responden adecuadamente a inquietudes y convencimientos que considero innegables, más que culpables hay que buscar protagonistas activos. Debe ser la sociedad civil, organizada como grupo de interés, la protagonista. Así ha sido históricamente y así debe ser. El movimiento obrero mundial, el activismo por los derechos civiles norteamericano o las propias PAH españolas, son ejemplos de cómo la sociedad empuja a las instituciones, cuando en las siempre apretadas agendas se da prioridad a otras cuestiones de aparente mayor relevancia e importancia.


Personalmente, y si se me permite el símil, soy más de jugar, aunque sea en tercera regional, que de acudir al palco. Creo que la CMMH no tiene utilidad como órgano gestor, aunque sí como foro en el que hacer converger a la representación política y a los que pensamos que construyendo una memoria democrática estamos construyendo la propia democracia. Pero no es suficiente con ser informado, con poder opinar, con hablarlo. Mi idea inicial como miembro técnico de esta CMMH era participar activamente, proponer por escrito, ¡trabajar!. No pido lo que no puedo dar, ni nadie es más culpable que yo.

06 diciembre 2016

QUART DE POBLET, 6 DE DICIEMBRE DE 1978



Ese miércoles amaneció nuboso y no muy frío. Se esperaban algunas precipitaciones dispersas y vientos moderados. Los trabajadores mayores de 18 años tenían permiso retribuido, para poder manifestar su parecer político sobre el proyecto de Constitución propuesto por las llamadas Cortes Constituyentes elegidas el 15 de junio de 1977. 

Ese miércoles el Valencia Club de Fútbol jugaba en Birmingham partido de la Copa de la UEFA contra el West Bromwich Albion. La alienación más probable sería la formada por Manzanedo, Carrete, Botubot, Cordero, Arias, Bonhoff, Solsona, Cabral, Saura, Kempes y Felman.




La pregunta que ese miércoles el votante debía contestar era simple y directa: “¿Aprueba el proyecto de Constitución?”. En un clima político que parecía muy distinto al actual, una marca escocesa de whisky se anunciaba comprometiendose “a conseguir que unos cuantos españoles se pongan de acuerdo”. Parecía conseguirlo teniendo en cuenta que el proyecto sometido a refrendo contaba con el apoyo de los diputados de UCD, de los del PSOE y PSP, de los del PCE, de la mitad de los 16 de AP, y de los de la llamada Minoría Catalana. De los 345 votos emitidos en la solemne sesión del Congreso del 31 de octubre de 1978, 326 contestaron “Sí”, 6 “No” y 13 se abstuvieron.

El Congreso de los Diputados elegido el 15 de junio de 1977, más de 40 años después de las últimas elecciones democráticas de febrero de 1936, estaba compuesto por 166 representantes de la Unión de Centro Democrático; 118 del PSOE; 19 del PCE; 16 de Alianza Popular; 6 del Partido Socialista Popular; 13 de la llamada Minoría Catalana; 8 del PNV; 1 de Esquerra Catalana; 1 de Euskadiko Ezquerra, 1 del CAC aragonés y 1 independiente. 

Los porcentajes de voto habían sido en esas elecciones significadamente diferentes en España y en Quart de Poblet. La UCD que obtenía el 34,52% de los votos en el ámbito estatal solo conseguía el 18,72% en Quart. El PSOE por el contrario, que en el conjunto del estado alcanzaba el 29,39%, en Quart de Poblet obtenía el 49,52%. Tal y como hemos referido en otras ocasiones, en Quart de Poblet se votaba más (con menor índice de abstención que en su comarca, provincia, País Valenciano y España), y más a la izquierda: el PCE obtenía en Quart el 17,26% de los votos, muy por encima del 12,69% que obtenía en la comarca, el 9,84% en la provincia, el 9,15% en el País Valenciano o el 9,35% de España. Alianza Popular por el contrario obtenía porcentajes menores en Quart de Poblet a los conseguidos en todos los otros ámbitos comparados.



Esa noche de miércoles escuché en la Onda Media de un pequeño transistor “SANYO” como el Valencia Club de Fútbol perdía por dos goles a cero en Inglaterra. Por intrascendente que parezca en aquel entonces me interesaba más el resultado del partido que el del referéndum. No entendía que jugadores tan importantes desaprovecharan una oportunidad de ganar. Hoy, gracias a la perspectiva que ofrece la Historia, parece evidente que lo que el 6 de diciembre podemos celebrar es el ejercicio de un derecho y un juego, el político, en el que participamos todas y todos, y en el que el resultado depende de la convicción, esfuerzo y sentido de equipo que AHORA (y no entonces) seamos capaces de demostrar. 

A quienes entonces formaban la alineación mi más sincero reconocimiento.

20 noviembre 2016

Quart de Poblet, 20 de noviembre.



Un año después de morir Franco se inauguró en Quart de Poblet un monumento dedicado al “Caudillo”. Asistieron al acto todas las autoridades civiles y militares del entorno local y provincial, incluidos por supuesto el alcalde y el cura párroco, don Juan, que bendijo el conjunto escultórico. Entonces era alcalde Fernando Chiner Juan, que unos meses antes se había quejado a otro cura muy distinto, don Benjamín, por permitir que en su parroquia de Santa Cecilia se celebraran asambleas de trabajadores.

A los niños y jóvenes que mañana 21 de noviembre irán a la escuela podrá parecerles extraño que en un tiempo no tan lejano, se pudieran glorificar regímenes tan aberrantes, y reprimir derechos tan elementales.

El horror había comenzado el 3 de abril de 1939, dos días después de proclamarse la victoria franquista, cuando Jesús Fernández-Cañadas Chust asumía la presidencia de la Junta Provisional del Ayuntamiento, por obra y gracia de la victoria militar del régimen de Franco. Desde entonces y hasta las elecciones municipales de abril de 1979 un total de diez vecinos de Quart de Poblet ocuparon la alcaldía.

En una primera etapa (1939-1943), caracterizada por la innegable alineación del régimen franquista con el nazi fascismo, la disputa por el poder local entre “falangistas y carlistas” fue constante, provocando numerosos ceses y relevos en la alcaldía. Ocupada ésta por Juan Montesa Lozano, será relevado el 27 de mayo de 1939 por el falangista Juan Montón Hernaiz, a su vez sustituido el 2 de octubre de ese mismo año por Onofre Cristofol Vento, al que sucederá Jesús Fernandez-Cañadas Chust el 4 de noviembre, y al que éste de nuevo releva el 18 de marzo de 1940 y hasta ser cesado el 16 de diciembre de 1943.

Cosme Juan Ferrandis, militante católico y “carlista” de antes de la II República, es nombrado alcalde en enero de 1944 cuando la España de Franco ya ha recuperado forzosamente la neutralidad perdida, y el modelo fascista tiene que ser reemplazado como mensaje de buena voluntad con los Aliados, triunfantes en el conflicto.

Cesado Cosme el 11 de septiembre de ese mismo año, es sustituido por Fernando Chiner Cristofol, jefe local de la FET y de las JONS que ocupará la alcaldía hasta enero de 1945. Denunciado por sus correligionarios “carlistas” será arrestado y posteriormente liberado. Es no obstante cesado y relevado por el siempre presente Jesús Fernández-Cañadas, que a su vez será sustituido accidentalmente por Manuel Moscardó Melia primero, y Vicente Santaemilia Monzó después. Santaemilia será finalmente ratificado en el cargo el 22 de julio de 1946, en el que permanecerá hasta el 15 de abril de 1952, cuando de nuevo Cosme Juan Ferrandis es nombrado alcalde.

En 1966 es Francisco Hueso Ferrandis quien recibe el nombramiento, contando eso sí con el beneplácito de las amistades políticas de su predecesor. Francisco Hueso permanecerá en el cargo hasta 1974, en el que Fernando Chiner Juan, según la historiadora Patricia Gascó ”mucho más próximo al Movimiento”, le sucede por voluntad política del Gobernador Civil de Valencia Enrique Oltra Moltó, alineado con las posturas más inmovilistas del régimen franquista. Será el último alcalde franquista de Quart de Poblet el que construya un monumento al dictador después de muerto.

El régimen político establecido en Quart de Poblet el 2 de abril de 1939, no acabó el día que murió el tirano. El franquismo, impuesto mediante el uso de la violencia política, atravesó durante sus muchos años de vida diferentes fases. Desde el fascismo hasta la tecnocracia, y pasando por el nacional-catolicismo, el régimen acabó desembocando en otro de naturaleza radicalmente distinta, al que pudo llegarse sin ruptura y desde sus propias estructuras de poder, por haber sumado el concurso consciente de intereses y grupos en principio antagónicos.

La “Transición”, seguramente avanzada en la llamada “Reconciliación Nacional” formulada por el PCE en 1956, no puede extrapolarse de su propio contexto, ni por ello convertirse en reproche de lo que pudo haber sido y no fue. El estudio de la Historia proporciona memoria, y en definitiva experiencia para poder actuar en el presente con conocimiento de causa y posibilidad de éxito. Revisar la “Transición” con ira supone también desdeñar el esfuerzo y el sacrificio de muchas y muchos, procuradores de un estado de las cosas ahora afortunadamente distinto, pero sobre el que habría que seguir actuando al menos con las mismas energías sociales de aquellos años. 


Por eso hablo de la función social de la Historia: “para recordar lo que otros quieren olvidar”.

11 octubre 2016

Proposta per al ARXIU DE LA MEMÒRIA DE QUART DE POBLET




El pasado 26 de agosto de 2016 remití a la Presidencia de la Comisión Municipal de Memoria Histórica de Quart de Poblet, en mi calidad de asesor técnico de la misma, la siguiente:

"PROPUESTA DE ACTIVIDAD A DESARROLLAR
EN EL MARCO DE LA COMISION MUNICIPAL DE MH
QUART DE POBLET
26 agosto 2016


El Acuerdo del Pleno del Ayuntamiento del 28 de julio de 2015 contempla “realizar actividades que impulsen la recuperación de la memoria histórica local desde la base, creando los canales para establecer un archivo histórico municipal, de audio, video y escrito, que promueva la recuperación de esa memoria histórica”. 

Lo manifestado en el Pleno del 20 de julio de 2016 por la Alcaldía en el sentido de mantener y desarrollar la función de la Comisión Municipal de MH, ratifica la voluntad política antes expresada y en consecuencia obliga a proponer por la parte técnica acciones y actividades, que considero deben presentarse de manera individualizada, detallando y especificando objetivos, ámbito y en su caso presupuesto.

Debe necesariamente acometerse una primera fase de localización, definición y valoración de la documentación escrita que se contemple como memoria histórica merecedora de formar parte del Arxiu de la Memòria de Quart de Poblet (AMQP).

Por mi parte se propone como acción el estudio y reproducción de la documentación referente a los vecinos de Quart de Poblet, contenida en los “Procedimientos judiciales incoados por la Justicia Militar a raíz de la Guerra Civil y durante la etapa franquista bajo responsabilidad del Tribunal Militar Territorial 1º”, que depositados en el Archivo General e Histórico de Defensa de Madrid, y de acceso relativamente reciente (2009) a los investigadores, es desconocida en su casi totalidad.

El número de vecinos encausados en los referidos Sumarios es de un mínimo de 44, y el número de Sumarios instruidos en su perjuicio de 26. (Se adjunta anexo explicativo de los datos referidos).

La importancia de los referidos viene dada por la circunstancia de que además de las declaraciones y procedimientos judiciales referidos a los encausados, se aportan probablemente por su carácter probatorio documentos de notable interés histórico (como por ejemplo copia de las inéditas y desconocidas actas electorales del periodo republicano).
La consulta y reproducción de los documentos contenidos en los Sumarios,  que pueden superar el millar requiere, dadas las condiciones establecidas por el AGHD, que obliga a la presencia física del solicitante de la consulta, y limita el número de reproducciones, lo siguiente:
-Intervenir institucionalmente para oficializar y facilitar la tarea de los investigadores que se designen.
-Realizar un número considerable de desplazamientos (y/o estancias) en Madrid.
-Designar a los investigadores destinados a ello.
-Cuantificar y obtener el presupuesto destinado a los gastos de gestión (desplazamiento y estancia), y en su caso a la retribución de los investigadores designados.

La publicación en el DOCV del 26 de julio y 16 de agosto 2016 (que se adjuntan) de la convocatoria de subvenciones “para la realización de proyectos e iniciativas en materia de recuperación de la memoria histórica…”, que reserva un porcentaje del montante económico a las propuestas de ayuntamientos y mancomunidades presentadas antes del 12 de septiembre de 2016, puede sufragar los gastos que supone la acción propuesta. La inminencia de la fecha de finalización del plazo de presentación obliga, en la medida de lo posible, a la convocatoria urgente de la Comisión Municipal, a la elaboración de la propuesta en los términos que legalmente se requieran, y de resultar preceptivo a la convocatoria de un Pleno extraordinario que lo apruebe. De no ser posible en los plazos previstos la propuesta de actividades tendría validez para el siguiente ejercicio, en el que al parecer se mantendrá la dotación presupuestada para 2016.

Pedro Gascón."








Quart de Poblet, 9 d'Octubre

FOTO Mateo Sanchis Aznae




La data del 9 d'octubre refereix i commemora la conquesta per al poder cristià de la ciutat de València pel rei Jaume I. Precisament esta, i no altra, pel caràcter simbòlic que la ciutat adquireix en època musulmana, i per la capitalitat que en el futur regne de València ostentarà i mantindrà fins a 1707.

En este transcendent fet històric que commemorem, Quart de Poblet, com en altres esdeveniments que ja hem referit en MEMÒRIA DE QUART (la Guerra de Successió del segle XVIII o la revolució cantonal del XIX), adquireix protagonisme a l'albergar en el seu terme successos determinants en el procés de constitució de l’estat propi que hui determina la nostra identitat i realitat política.

Un estat propi, el Regne de València, establert com a conseqüència de la correlació de poders entre el monarca i la noblesa feudal, que resolta a favor del rei Jaume, permet al segle XIII convertir les costums en furs, i en el XIV fixar la identitat valenciana pròpiament dita. En este procés, a mitjan segle XIII, uns decennis després de consumar-se la conquesta de València, gran part de la noblesa aragonesa, copartícip de l'empresa del rei Jaume, beneficiària directa del repartiment del "botí" obtingut, apel·la al seu propi fur aragonès en oposició al rei i al fur valencià que els era menys favorable. En eixa circumstància, l'any 1261, els nobles aragonesos abandonen la ciutat de València, anant a Quart (encara no de Poblet) per manifestar la seua contrarietat i oposició a la personalitat jurídica pròpia del nou Regne. Desconec què va determinar l'elecció del destí, però possiblement venia donat per la proximitat i l'existència de castell i vila en la qual allotjar-se, així com segurament pels peculiars repartiments territorials i jurisdiccionals propis de l'edat mitjana.

La conquesta cristiana de la València musulmana que commemorem sembla obviar la injustícia històrica que va suposar l'ocupació d'un territori, i la dominació de persones, que fins llavors sent les naturals, seran desterrades en benefici de la repoblació de famílies cristianes (a Quart de Poblet, en 1334). La història no es pot canviar: la configuració de l’estat propi, i de la identitat que es deriva de la seua existència durant gairebé cinc segles, és una realitat històrica innegable, que retrotreu el nostre ser nacional a diversos segles abans que existira eixe altre ésser (espanyol) en el que ara estem.

El valencianisme del present va més enllà de la qüestió identitària o sentimental. Hui adquireix interès racional donat el demostrat maltractament financer i polític que el vell Regne de València rep de l'estat del que necessàriament forma part, encara que sembla que en qualitat de terra conquerida.

La Història no pot canviar-se, però el futur si. Tots a una veu.