25 octubre 2014

COMUNISTAS DE QUART (1937)



LOS RUSOS SÍ ESTUVIERON EN QUART
Andrea Moreno Martín


La RAE define rojo (del latín russus) como “el primer color del espectro solar. Con un matiz encarnado muy vivo” y seguidamente apostilla: “En política, radical, revolucionario”. 

Fue la Revolución de 1917, también conocida como Revolución Bolchevique, la que provocó la caída del Imperio ruso y acabó dando paso a la fundación de la Unión Soviética en diciembre de 1922; instaurándose por primera vez en la historia de la humanidad, una nueva forma política: el comunismo. El mundo quedaría así polarizado entre los países del bloque oriental-comunista y los del bloque occidental-capitalista, especialmente a partir del final de la II Guerra Mundial.



Por lo que respecta a España, fue a finales de 1921 cuando se instauró el Partido Comunista (PC)  en el panorama político. Diez años después se proclamaba la II República española. En Quart de Poblet el PC, como ya se ha explicado en artículos previos de este blog, tuvo presencia en la vida política municipal ya durante la II República (1931-1939). Dos hechos a remarcar: en octubre de 1936 establece su sede social en la casa incautada de Don Juan Valldecabres; y en agosto de 1938 el PC nombra a Asunción Borredà Ferrer consejera municipal; convirtiéndose en el primer partido que tendrá en Quart una mujer que desempeña ese cargo. 

Precisamente en los años 1936-1939, durante la guerra civil, la presencia e influencia de los rusos y del comunismo en España y en Quart fue relevante; y unas cuantas pinceladas y anécdotas de la historia local nos ayudarán a visualizar el por qué. En los tres últimos años hemos realizado un trabajo de investigación sobre la guerra civil en Quart, en el marco del cual hemos realizado más de una veintena de entrevista a vecinos y vecinas de la localidad. Todos ellos habían vivido la guerra en Quart, pero ninguno recordaba nada de los rusos. Evidentemente, la mayoría en aquella época eran niños/as, y aunque sus testimonios son muy reveladores para otros aspectos de la guerra, este episodio de la historia local (la presencia de  rusos en Quart) pasaba desapercibido en sus relatos. 



No obstante, los rusos sí estuvieron en Quart. Sin duda, el apoyo de la Unión Soviética a la República española se materializó en muy distintos ámbitos, de la misma manera que los fascistas italianos y los nazis dieron apoyo a los rebeldes franquistas en su sublevación contra el Estado. La presencia de rusos en Quart tuvo su razón de ser en la instalación en nuestro pueblo de la Comandancia de Carros Blindados del Ejército Republicano y en el hecho de que, precisamente, era la Unión Soviética la que suministraba los tanques y blindados así como el personal técnico especializado al ejército republicano.

Además de documentación oficial de la época, también las actas municipales conservadas en el archivo del ayuntamiento de Quart, hacen mención expresa a la ubicación, comandancia, acciones y algunas anécdotas de la Brigada de Blindados. Los rusos se instalaron aquí, primero en una labor pedagógica de adiestramiento militar y al poco tiempo como un miembro más de la brigada, al participar activamente en distintas incursiones y batallas decisivas contra los sublevados. 

Y aunque hablar de los rusos en la guerra no es novedad, sí lo es ponerles nombres y reconocer sus caras. En Quart, pudieron haber al menos 16, algunos de los cuales murieron luchando por defender la República como Nikolai Greshischenko o Igor Fooktistokovich (alias Skalko). Sin embargo, la Unión Soviética no sólo envió a personas y armamento, su presencia en España llegó en forma de ideas, consignas, discursos, carteles, canciones, etc. y quedó impregnada en la retaguardia republicana.

En Quart también se advirtió esta influencia. De nuevo la documentación local de la época nos muestra como el Comité de Quart tomó algunas medidas que destilan el sentimiento pro-soviético:
El colegio “de les monges” (actual Sagrado Corazón) se reinauguró en otoño de 1936 con el nombre de “Grupo Escolar Lenin”. También el Socorro Rojo Internacional (SRI), que apareció en España como una organización asistencial durante la revolución de Asturias en 1934, tuvo presencia en Quart; el SRI fue un servicio social internacional organizado por la Internacional Comunista en 1922, que puso en marcha campañas de apoyo material y humanitario; algunas de las calles del pueblo fueron renombradas en un guiño obvio al comunismo y a los soviéticos: la calle Pizarro pasó a llamarse calle Rusia. 



Sin embargo, fue en el día a día de la población civil donde la maquinaria ideológica y propagandista tuvo mayor repercusión: conceptos libertad, lucha de clases, revolución; saludos como camaradas, el puño en alto, compañeros; canciones como la Internacional, etc. fueron las notas, los silencios y los acordes que formaron parte de la banda sonora de la retaguardia republicana; que si hubiera cantado Édith Piaf no hubiera sido “La vie en rose” sino  “La vie en rouge”.  

Llegado el 1 de abril de 1939, un parte de guerra desde Burgos daba oficialmente por concluida la guerra. Fue a partir de entonces cuando todo lo que oliera, supiera o sonora a comunista, a pro-soviético, a “rojo” sería marcado, estigmatizado y represaliado por el régimen en una sádica y letal estrategia de aniquilación y exterminio de la “horda roja judeo-masónica”.  Los rojos con tridente, rabo y garras fueron erigidos como “enemigo público número uno”. La guerra había sido muy dura, con una extrema violencia popular especialmente en los primeros trimestres del conflicto, donde el anticlericalismo y la justicia al margen de la ley hicieron mucho daño. Sin embargo, esa visión maniquea de la España y la Anti-España fue otra de las estrategias de Franco para subyugar un país arrasado y colapsado, bajo una nueva fe: el nacionalcatolicismo. 


Qué duda cabe que el concepto “rojo” asociado a la ideología o la historia reciente de España sigue perpetuando ese cariz estigmatizador de “subversivo, radical, revolucionario, anticlerical...”.  



Como popularmente se dice, para gustos colores. Y tú, ¿Qué color le pondrías tú al Franquismo? 

Referencias:

A. Moreno; P. Olmos (en premsa): Quart de Poblet 1936-1939. Un poble de la rereguarda. Ajuntament de Quart de Poblet.
http://quartpoblethistoriapatrimoni.wordpress.com/

19 octubre 2014

COMUNISTAS DE QUART (1942)


SEGUNDA PARTE

 Olvido y memoria.





El último vecino de Quart de Poblet fusilado por el franquismo era comunista; fue juzgado por lo militar en los procedimientos 4156 de 1940 y 793 de 1941. Miguel Zahonero Sánchez fue acusado de ser miliciano voluntario; de exaltar en conversaciones públicas la causa roja; de insultar al Ejército Nacional o a sus Generales; de ser hombre de acción; de prestar servicios a las órdenes del Comité, Ayuntamiento o agrupaciones revolucionarias; de intervenir en la destrucción e incendio de imágenes y objetos sagrados; de detener y trasladar en un coche a una víctima de asesinato, Amadeo Albert, el 5 de septiembre de 1936 en Sedaví.

Miguel Zahonero Sánchez, alias “el churro”, o “el mano negra”, era militante del Partido Comunista antes del 18 de julio de 1936, aunque según documentación contenida en el sumario 4156 también había sido “afiliado a CNT e IR antes del Glorioso Movimiento Nacional”. Miguel fue cabo de milicias, miembro del Comité Ejecutivo del Radio Comunista de Quart y concejal por el PCE desde el 6 de noviembre de 1936 hasta el 11 de febrero de 1937. 

Miguel había nacido en 1902, estaba casado con Amalia García y era pulidor de profesión; en 1936 estaba empleado en la fábrica de chapas “Franco Tormo” de Sedaví. Tenía su domicilio en el número 9 de la calle Pintor Ribera de Quart de Poblet.






La dramática secuencia final que acabó con la vida de Miguel se inició con la providencia del juez militar del diez de diciembre de 1942, que dando “por recibida la orden de ejecución de la sentencia de pena de muerte recaida en la presente causa contra Miguel Zahonero Sánchez” se remitía al Gobernador Militar para que se señalara lugar, dia y hora para la ejecución, así como fuerzas que tuvieran que practicarla. 



Ni la declaración de su esposa, ni la de varios testigos(1), todas con fecha 9 de diciembre de 1942, impidieron el oficio del gobernador militar, que designaba el día 14 de diciembre y el campo de tiro de Paterna, para “la ejecución del encartado en esta causa”. 
En la cárcel Modelo de Valencia, a las seis y media de la mañana del día 14 de diciembre de 1942, ante el juez militar y el Secretario compareció el recluso Miguel Zahonero Sánchez, al que se le notificó la ejecución de la sentencia, “quedando enterado y notificado negándose a firmar y haciéndolo en su lugar el Sr. Juez Adjunto”. A las siete y media de la mañana se firmaba la “diligencia de haberse ejecutado la sentencia” y la certificación médica de la defunción de Miguel Zahonero Sánchez.

A finales de 1942 la España de Franco, Franco, Franco, declarada “no beligerante” y germanófila, ya había fusilado varios miles de personas en Paterna; la llamada División Azul seguía combatiendo en la URSS, aunque desde noviembre la contraofensiva del Ejército Rojo había embolsado al 6º Ejército Alemán en Stalingrado, anticipando el punto de inflexión de la Segunda Guerra Mundial a favor de los Aliados. En ese tiempo era ministro de Justicia el carlista Esteban Bilbao Eguia.

El ministro de Justicia en 1942, Esteban Bilbao, tiene calle dedicada en Quart de Poblet.


En el año 2008, al calor de la llamada “Ley de Memoria Histórica”, impulsada por el Gobierno de Rodriguez Zapatero, la Agrupación Socialista de Quart de Poblet organizó un homenaje a los fusilados por la democracia y la libertad: “13 hómens bons”, entre ellos el comunista Miguel Zahonero Sánchez.




(1). El testigo José Martínez declaró el 9 de diciembre de 1942 que no podía “decir ni asegurar que Miguel Zahonero haya sido el autor de la muerte de Amadeo Albert”; Regina Ruiz, en la misma fecha afirmaba ante la Alcaldía Nacional de Sedaví “que si en anteriores declaraciones ha hecho constar que Miguel Zahonero era el autor del asesinato de Amadeo Albert, fue debido a que me informó el vecino de este pueblo José Martinez, que lo había visto a la entrada de la carretera de este pueblo”; Pedro de Gracia, testigo de los hechos, declaró también el 9 de diciembre de 1942, sobre la autoría del asesinato “que cuando me tomaron declaración en la Comisaría de Valencia que si conocía a Miguel Zahonero, yo les contesté que no, trasladándome a la Cárcel Modelo, pasando unos cuantos presos en la rueda y entonces les dije que no estaba en la rueda y que no le conocía”.

16 octubre 2014

COMUNISTAS DE QUART (1979)





PRIMERA PARTE.
¿Lo que pudo haber sido y no fue?


En la entrevista de enero de 2013 Ramón Segarra Asensio, el que fue alcalde socialista por mayoría absoluta desde 1980 hasta 1999, afirmaba que durante la campaña para las elecciones municipales de 1979 en Quart de Poblet, la creencia general era que el Partido Comunista obtendría la mayoría “por su notable implantación, con tres locales; protagonismo político durante el tardofranquismo, y número de afiliados y militantes en Quart, que como mínimo triplicabla el de la Agrupación socialista”.  

Ese protagonismo político y social del Partido Comunista durante los últimos años del franquismo es también referido por Patricia Gascó en sus estudios sobre la Transición. La historiadora de Quart (en "La Transición en Quart de Poblet (1960-1985") sitúa a principios de los años setenta, con la llegada de los sacerdotes Salvador Franch y Benjamín Peinado a las nuevas parroquias de la Ermita y Santa Cecilia, el origen de movimientos  adscritos a la Iglesia Católica "pero ideologicamente distanciados del franquismo” que de alguna u otra forma acabaron confluyendo con “grupos politicamente cercanos al comunismo o al marxismo”. 

No obstante, y aun siendo innegable el impulso que pudo suponer el Concilio Vaticano II, en el Archivo Histórico del PCE constan dos registros con referencias a Quart de Poblet, que señalan que la presencia de iniciativas antifranquistas en el ámbito sindical y en el puramente político, pueden ser logicamente anteriores. 

El primero de estos registros, fechado en Quart entre 1965 y 1966, contiene la correspondencia codificada del histórico Antonio Palomares con la organización del PCE; el segundo, de 1968, incluye varias cartas remitidas a Radio España Independiente (“La Pirenaica”, emisora creada por el PCE) por un grupo clandestino, denunciando cuestiones como la detención, torturas y juicio sin garantías de 36 obreros valencianos, entre ellos Victor Córdoba y Antonio Palomares; o el malestar laboral en la fábrica de hormigón PREFALCO de Quart de Poblet.

En cualquier caso en las reuniones amparadas en las nuevas parroquias, con las JOC, en la dinámica de los movimientos vecinales, en el Club de la Juventud o en las actividades de la “LLibreria Popular”, la presencia y protagonismo de los militantes comunistas era seguramente preponderante. El PCPV tuvo su primer local, siendo aún alcalde franquista Fernando Chiner, en un bajo de la calle Barranquet.



Las elecciones municipales del 3 de abril de 1979 fueron en sentido estricto las primeras realizadas con sufragio universal en la historia de España, teniendo en cuenta que las de abril de 1931, de acuerdo con el sistema electoral entonces vigente, se celebraron restringidas por censo y género. Los resultados de las elecciones municipales de 1979 fueron en sus diferentes ámbitos los siguientes:

*En el conjunto del estado español, con una participación del 62%, la UCD obtuvo el 31% de los votos; el PSOE el 28% de los votos y el PCE el 13% .

*En el País Valenciano, con una participación del 69%, el PSOE obtenía el 35%, la UCD el 34% y el PCPV-PCE el 14%.

* En Quart de Poblet, con una participación del 70%, el PSOE obtenía el 52% de los votos y 11 concejales; el PCPV-PCE el 25% y 5 concejales; y la UCD el 22,% y 5 concejales. Los elegidos por la candidatura del PCE fueron Tomás García Monsálvez; Áurea Córdoba Monsálvez; Pedro Amo Mora; Guillermo Cerrato Serra y Mariano Esteban Nuñez. 


Resultados elecciones municipales 1979 en Quart de Poblet. Fuente Ministerio del Interior


En mayo de 2020, Aurea Córdoba Monsálvez, por mediación de Mamen García Rebolledo, matiza que Tomás García Monsálvez pertenecía al PSOE y que los nombres de las 6 personas que ocuparon concejalía en Quart de Poblet en el consistorio 1979-1983 (por dimisión de uno de los inicialmente elegidos) fueron Bernardo García Muñoz, Áurea Córdoba Monsálvez, Pedro Amo Mora, Guillermo Cerrato Sierra, Mariano Esteban Nuñez y Agustín Córdoba Monsálvez. 



ELABORACION PROPIA


Cualquier análisis comparativo de los datos pone de manifiesto, pese a frustrarse esa creencia general que refería Ramón Segarra, que la implantación y resultado electoral del Partido Comunista en Quart de Poblet, era siempre superior al que la formación obtenía en el País Valenciano o en el conjunto de España, aunque insuficiente para cumplir las expectativas. 




Ramon Segarra atribuía a la memoria histórica colectiva parte de la responsabilidad en esa hegemonía comunista que finalmente no fue: “La memòria històrica a Quart de Poblet pertanyia al Partit Socialista, que des que el 1918 es constituïra, havia tingut bona premsa. Per contra la memòria històrica del Partit Comunista era menor”.

De esa memoria se tratará en la siguiente entrega de “Comunistas de Quart”.







Si quieres aportar tu testimonio, tu recuerdo o estudio sobre el PCE de Quart de Poblet hazlo saber.

01 octubre 2014

COMUNISTAS DE QUART (1921-1986)




El 25 de octubre (del calendario gregoriano; 7 de noviembre del juliano) cumplirá 97 años la Revolución que instauró en la Rusia de 1917 una nueva forma política nunca antes establecida. 

El Partido Comunista, que se organizó en España a finales de 1921, en Quart de Poblet tuvo presencia durante la II República, el Franquismo y la Transición.

En Memòria de Quart, coincidiendo con esas fechas se publicará COMUNISTAS DE QUART (1921-1986). 

Si quieres aportar tu testimonio, opinión, recuerdo o estudio histórico, hazlo saber.

02 septiembre 2014

Quart de Poblet. 1 de setembre de 1939.

FOTOGRAFÍA de Hans Sönnke.
Alemanys en la frontera amb Polònia l'1 de setembre de 1939.



D'acord amb els plans previstos a la Directiva de Guerra n º 1 del comandament suprem de l'exèrcit alemany, a les 04.45 hores del primer dia de setembre de 1939 l'Alemanya nazi va atacar Polònia amb el fals pretext de repel·lir una agressió prèvia. L'ultimàtum de Gran Bretanya i França al govern del Reich  perquè es fera arrere no va obtenir resposta, i en conseqüència, les potències aliades declararien la guerra al país del qual era Führer Adolf Hitler.

L'agressió alemanya a Polònia era una més de les successives accions empreses per la política d'expansió i dominació del nazi feixisme, que passant per Abissínia, Àustria, Txecoslovàquia o la pròpia Espanya, pretenia imposar un nou ordre mundial amb formes polítiques i socials que negaven la democràcia, els drets fonamentals i la pròpia vida. 

L'Espanya de principis de setembre de 1939 era la de “Franco, Franco, Franco”, la beneïda per l'Església, la de la Falange, la dels sectors més tradicionals i conservadors, la de l'autarquia i la repressió. Repressió algunes vegades disfressada de pagament de culpes i altres manifestada sense embuts: l'intent conscient d'eliminar físicament a l'oponent polític tal com ja es practicava a Alemanya i Itàlia. 

A principis de setembre de 1939 Quart de Poblet censaba poc menys de quatre mil habitants; era alcalde Juan Montón Hernaiz; els mestres i alguns funcionaris eren depurats i dotzenes de veïns estaven empresonats. Deu d'aquests veïns ja havien estat afusellats a Paterna, i encara es afusellaria més. 

Els vencedors de la Guerra d'Espanya ho eren gràcies en bona mesura a l'ajuda de l'Alemanya nazi i la Itàlia feixista, però també a la passivitat de les democràcies occidentals, que parafrasejant el que va dir Churchill els "van donar a triar entre el deshonor i la guerra ... van triar el deshonor i van tindre la guerra”.

L'anomenada Segona Guerra Mundial és d'acord amb l'actual perspectiva i segons autors, part d'un conflicte iniciat el 1914 amb propòsits imperialistes, finalitzat el 1945 amb plantejaments ideològics. 

Els veïns de Quart vençuts en la Guerra d'Espanya, part d'aquest conflicte de més de 30 anys, van patir la doble derrota de la "Realpolitik": primer amb el apaivagament i la fictícia no intervenció que va abandonar a la seua sort i en mans de Stalin a la II República, i després de la victòria aliada, quan importava més oposar-se a l'URSS que tornar els drets inalienables de les persones, un altre tant en mans de Franco i el seu règim.

El 3 de setembre de 1939 va ser per a molts veïns de Quart un mal dia, encara que veladament s'haguera desitjat la internacionalització del conflicte d'Espanya com a últim recurs per a salvar la República. Però ja era tard, i vindrien dies molt pitjors.



Foto de Julien Hequembourg Bryan.
Víctima civil polonesa el 1939.
Dolor universal.


12 julio 2014

SOCIALISTES DE QUART (1923-1939)




“Estamos con bastante buena relación con Izquierda Republicana. Unidos tenemos ligera mayoría sobre las derechas. Destrozados autonomistas”.
Agrupación Socialista de Quart de Poblet (1936)

La constitución de la Agrupación Socialista de Quart se formalizó el 21 de diciembre de 1923, poco después de instaurarse la dictadura militar de Primo de Rivera, y estando vigente el estado de guerra que suspendía los derechos políticos hasta entonces reconocidos. 

Es muy factible que con anterioridad a dicha fecha hubiera militancia socialista en Quart, bien en las sociedades obreras adscritas a la hermana UGT, bien en la Cooperativa de Consumo organizada unos años antes. La convocatoria de una conferencia de Isidro Escandell en 1918 evidencia que antes de 1923 ya existieron sensibilidades proclives al proselitismo del entonces joven dirigente socialista valenciano.

La “paz social” pretendida por el régimen de Primo de Rivera toleró, y en cierta manera consiguió, la colaboración de sectores socialistas y sindicalistas, que además de desarrollarse en el Instituto de Reformas Sociales, acabaron convirtiendo a Largo Caballero en miembro del Consejo de Estado, y además forzando al máximo representante de los contrarios a esa cohabitación, Indalecio Prieto, a dimitir del comité ejecutivo nacional del PSOE. No hubo en cambio por parte de la dictadura tolerancia alguna con la anarcosindicalista CNT, reprimida hasta su ilegalización, ni con las organizaciones catalanistas, sometidas al españolismo imperante.


Socialistas de Quart fueron en este tiempo Vicente Alvarez Zanón, Ramón Borreda, Isidro Cuesta, Salvador Espinosa, Vicente Fita Alonso, José García Muñoz, Vicente Grafiá, José Grafiá Aliaga, Rafael Grafiá Sanmartín, Domingo Guzmán Segarra, José Guzmán Segarra, Pascual Montesinos, Pascual Monzó Real, José Monzó Sanmartín, Miguel Monzó Sanmartín, Bautista Muñoz, Federico Muriel Campos, Ramón Ortiz Verchili, José Pacheco, Emilio Pinazo, Angel Ricart, Luis Ros Belda, Onofre Segarra Sanmartín, José Segarra Sanmartín, Manuel Soler Gómez, Francisco Valldecabres, Emilio Valldecabres, Agustín Viguer, Aurelio Zamora Hernández y Carmen Sanahuja Salazar. 

Y seguramente muchos otros de los que de momento no hay constancia documental o memoria, y que usted, estimado lector, puede manifestar escribiendo a:     quarthistoria@gmail.com


De todos los citados algunos fueron dirigentes destacados, y otros simplemente militantes de base. Entre los primeros hay que destacar en opinión de Ramón Segarra, y según su memoria relatada, a José Guzmán Segarra, el primer alcalde socialista de Quart. Sustituyó, siguiendo la estela del gobierno de Largo Caballero, a Salvador Vila Vilar, el ahora republicano que durante la dictadura de Primo de Rivera había sido presidente de la Unión Patriótica, el partido organizado por el régimen. Al histórico José Guzmán Segarra, relevado poco antes de la defenestración del único sindicalista presidente del gobierno, le sucedieron los también socialistas Vicente Fita Alonso y Ramón Ortiz Verchili.

ARCHIVO FUNDACIÓN PABLO IGLESIAS

Pero también, por la actualidad congresual que ocupa la actualidad socialista puede citarse a Ángel Ricart, que fue elegido presidente de la poderosa Federación Socialista Valenciana en 1933, en cuyo mismo cargo, en 1936, resultaría elegido, precisamente, Isidro Escandell, largocaballerista, y protagonista del ya referido acto de 1918. Emilio Valldecabres Malrás ocupará, entre uno y otro, después de varias dimisiones en la ejecutiva elegida en 1933, el cargo de Secretario hasta la celebración del III Congreso de 1936.
Parece que la historia a veces se retuerce para pasar por los mismos lugares.
En la época que nos ocupa las secciones locales del PSOE acudían directamente al congreso estatal, representando directamente el número de cotizantes de su agrupación, para elegir la ejecutiva y el Comité Nacional. Fuera cual fuera el número de afiliados de la Agrupación Socialista, que según los diferentes datos y periodos no sobrepasaría en ningún caso los 60, sólo hay constancia de la pertenencia a la Agrupación Socialista de Quart de 3 mujeres (de un total de 59 afiliados el 15 de marzo de 1937). Y sólo de una de ellas conocemos su nombre: Carmen Sanahuja Salazar. En este tiempo (1934) la cotización de los afiliados se efectuaba directamente al PSOE por valor de una peseta semestral, a la que se añadían otros 80 céntimos para la FSV, más la parte que se pudiera establecer a nivel local.

ARCHIVO FUNDACIÓN PABLO IGLESIAS

En la Agrupación Socialista de Quart se reprodujeron durante la II República los conflictos y circunstancias de un partido, que socialista o socialdemócrata estaba planteado desde 1879 con vocación de gobierno y sentido de Estado, y para emprender reformas sociales y económicas que las clases dirigentes tradicionales intentaron impedir con todas sus fuerzas y recursos. 
La paz orgánica, perdida tras la muerte de Pablo Iglesias en 1925, acabó derivando, con el añadido de los efectos de la regresión del bienio conservador (1934-1936), en una pugna entre centristas e izquierdistas, que agrupados alrededor de destacados dirigentes (Prieto, Besteiro, Largo Caballero) definieron modelos ideológicos y políticos distintos, manifestados también y además, en la sindical UGT.
En el II Congreso de la FSV de 1933 la Agrupación Socialista de Quart, una de las 67 constituidas y presentes en el congreso, cotizaba 38 afiliados, que aunque suponían algo menos del 2 por cien del total (2186 afiliados) no le restaban protagonismo ni en las proposiciones planteadas (“que se estudie un sueldo-tope en los altos cargos de la Nación, por considerarse excesivos los actuales”; o a favor de la disciplina orgánica en el partido), ni en la elección como presidente de la ejecutiva provincial de Ángel Ricart, que dimitió de su cargo en 1934, y que en 1937 era secretario de la Agrupación Socialista de Quart.

ARCHIVO FUNDACIÓN PABLO IGLESIAS

Gracias al archivo de la Fundación Pablo Iglesias conocemos el informe del III Congreso Provincial de la Federación Socialista de Valencia, desde 1936 una de las escenas principales de la controversia entre centristas e izquierdistas, manifestada también en Quart. En el III Congreso de la FSV de 1936 la AS de Quart representó de nuevo 38 afiliados. En el balance politico-administrativo contemplado en el informe de dicho congreso se refiere el domicilio (calle Pablo Iglesias, 25); el número de concejales socialistas (3); las 4 sociedades obreras adscritas a la UGT: agricultores, azulejeros, ladrilleros y albañiles; y el comentario que aparece en el inicio de este texto.
En la primera mitad de 1936 los centristas ocupaban la ejecutiva nacional del PSOE, y los izquierdistas la UGT, la federación madrileña y la provincial de Valencia. En la pugna orgánica desatada entre los diferentes líderes y las estructuras en las que se encuadran, se produjo la dimisión del comité ejecutivo de la Agrupación Socialista de Quart, alineada con el sector centrista, enfrentada a la provincial, y representada localmente por Luis Ros y Miguel Monzó. 
El golpe militar de julio de 1936 y el inicio de la llamada Guerra Civil modificó la evolución natural, y seguramente la lógica confluencia de las diferentes sensibilidades socialistas. El nombramiento de Largo Caballero como Jefe de Gobierno en septiembre de 1936, y su forzada dimisión en mayo de 1937, fue consecuencia del particular contexto provocado por el golpe militar, y determinaron la evolución posterior del PSOE, que tras la defenestración del sector izquierdista, también en la federación provincial de Valencia, evolucionó hacia posiciones más afines al PCE y en definitiva menos revolucionarias. De ese periodo, especialmente significativo, no consta documentación que pueda definir la posición de la AS de Quart. 


Sí en cambio ya en la segunda mitad de 1938, cuando la controversia se produce entre Prieto y Negrín, anticomunista ahora el primero, y filocomunista el segundo, la AS de Quart manifiesta su apoyo a la ejecutiva nacional que respalda al jefe de gobierno (Negrín), enfrentado ahora a la alianza entre largocaballeristas y prietistas. El llamado Golpe de Casado enfrentaría finalmente a unos contra otros, que ni la definitiva victoria franquista pudo unir hasta muchos años de represión y exilio después.
Acusados, señalados, imputados, juzgados, desterrados, encarcelados, y algunos fusilados, los socialistas de Quart merecen sin duda la consideración de una memoria honrosa. Quienes hoy, casi 75 años después comparten carnet y militancia con aquellos socialistas, están obligados a salvaguardar valores, de los que no son sus únicos poseedores, y además siguen siendo imprescindibles en política.



07 julio 2014

CAMÍ DE QUART



Perdonen que no me levante. Ya me ven. No puedo decirles mi nombre, ni mi edad ni la fecha de mi muerte. Vivo aquí, en el Museo de L’Almoina de Valencia. Quizá fui un soldado romano de origen itálico, retirado y asentado en esta tierra como pago a mis servicios militares. Quizás perdiera la vida en el 75 aC., en las guerras sertorianas que destruyeron el asentamiento fundado 138 años antes de nacer Cristo; o pudo ser mucho después, porque esta ciudad y esta tierra ha estado habitada al menos hace dos milenios, casi de manera ininterrumpida.

La ciudad de Valencia en las diferentes épocas

Fuera cuando fuera mi muerte, quiero hablarles de un camino que desde este mismo lugar lleva hacia poniente. Un camino que yo mismo pude recorrer. 


El tiempo transcurrido lo ha cambiado todo, salvo el trayecto hacia un lugar, a cuatro millas, en el que un modesto paso permite salvar el río hacia el norte.
No se ofendan, pero llegará el día en el que también ustedes estarán muertos. Y entonces, posiblemente nadie recordará su nombre, ni los motivos de su vida.
Antes de que eso suceda les propongo un pequeño paseo por la Historia, que en un sentido o en otro, recorre la calle Caballeros, Quart, San José de la Montaña, Castán Tobeñas, pasa por la Cruz de Mislata, y las calles Valencia y Mayor, para por la partida de l’Alitrá, junto al Hospital Militar, encarar ya en Quart la avenida del Antic Regne, y desembocar en la Plaza Valldecabres, donde casi con seguridad se hallaba la piedra que indicaba la cuarta milla de ese camino. 



No les prometo la inmortalidad, pero sí un agradable paseo de apenas 6 kilómetros.