El pasado 26 de enero publiqué en este espacio un breve resumen de la historia de la Comisión Municipal de Memoria Histórica de Quart de Poblet (2015-2026), con el objeto de procurar conocimiento público sobre dicha Comisión, y además, dejar constancia de una serie de hechos, que ahora de nuevo tengo que referir.
Con fecha 7 de octubre he comunicado mi renuncia irrevocable a formar parte de dicha Comisión, en calidad de asesor del Grupo Municipal Socialista. Y con fecha de hoy 8 de octubre a formar parte del Consejo Asesor de Historia, inscrito en el área de gobierno de la concejalía de Turismo y Patrimonio.
Renuncias que he formalizado, consciente de que mi participación y compromiso con la gestión de la memoria histórica local ha sido y es irreprochable.
En la Comisión Municipal de Memoria, convocada en junio de 2025 para tratar la petición de la “Agrupación de Familiares de Víctimas fusiladas en el Paredón de España”, acepté la invitación de la alcaldía, para formar parte de la Comisión como asesor técnico a propuesta del Grupo Socialista, acordando condiciones que no se han cumplido. Asesoría, que por supuesto, como en todos los años anteriores, ha sido sin retribución alguna, Condiciones que fundamentalmente exigían reconocimiento al trabajo que pudiera desempeñar, así como conocimiento del desarrollo institucional que mi trabajo pudiera requerir.
En diciembre del pasado año presenté la propuesta, que ha hecho posible atender la justa petición de la Asociación de familiares fusilados por el franquismo, y que en lo publicado por mi parte el 26 de enero se detalla: la ubicación de la escultura, la propia donación de ella, el texto conmemorativo…
Pero desde esa última reunión de enero de 2026, pese a esas condiciones acordadas con la alcaldía, solo ha habido silencio. Una desconsideración que creo ni merecer yo, ni la propia iniciativa.
Todas las facilidades, consultas y consideraciones que hubo para que prestara mi conocimiento, para que aportara una propuesta, que nadie más fue capaz de realizar, desaparecieron. Tanto que ni tan siquiera se ha tenido en cuenta ni mi opinión a la hora de concretar la idea, ni mi agenda a la hora de programar el acto (al que por obligaciones laborales no he podido acudir).
El historiador que suscribe es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, como puede comprobarse leyendo lo escrito en este espacio el 12 de febrero de 2022.
Mi única pretensión ya es que el acto sirva mucho para seguir construyendo la cultura y memoria democrática, y muy poco para las necesidades mediáticas del gobierno local.
Pedro Gascón.
Historiador

