13 octubre 2015

La importància del nom dels carrers


Els  carrers  d’una ciutat poden servir per a conformar la memoria històrica dels seus habitants amb tanta eficacia o més que l’adoctrinament en les aules  o els  materials  impresos. 
PAU VICIANO (1995)





Del estudio histórico del nombre de las  calles de Quart de  Poblet pueden obtenerse conclusiones no muy distintas de las que se obtendrían en la mayoría de los municipios españoles:

1. El franquismo fue el régimen que durante el siglo XX en mayor medida configuró la memoria histórica presente en las calles.

2. Salvo pintorescas excepciones, la mayoría de los ayuntamientos democráticos modificaron los nombres más significativos del régimen anterior, aunque olvidando otros de aparente menor trascendencia para el ciudadano común.

3. Existe una obvia discriminación entre víctimas de la guerra y del franquismo, y protagonistas de ese régimen condenado expresamente por el Parlamento Europeo y por el Congreso de los Diputados de España

Gracias a los datos aportados por Cento Sancho del padrón municipal de 1812-1813, y del resumen de la contribución urbana de 1876, puede efectuarse la siguiente comparación histórica con el callejero actual:

1. Hay un primer grupo de calles de menor significación política, con nombres de espacios físicos, localizaciones espaciales y geográficas, que en 1812-13 suponían el 43% del total del nomenclator, que en 1876 suponían el 53% y que en 2002 eran el 31% del total. Del callejero actual puede destacarse en este grupo, por su especial significado político dos nombres: el de Gibraltar, que antes de la constitución de los ayuntamientos democráticos era Gibraltar español, y el de Villalba de Lugo, localidad gallega cuya relación con Quart de Poblet viene dada por ser lugar natal de Manuel Fraga Iribarne (y del cardenal Rouco Varela), que mantenía amistades políticas en Quart de Poblet. Así, el 17 de febrero de 1969 el entonces Ministro de Información y Turismo visitó la localidad, donde fue nombrado presidente de honor de la banda de música La Amistad, que un mes después grababa para TVE y recibía para su bandera el lazo de Mérito turístico. Villalba de Lugo fue visitada oficialmente el 15 de julio de 1975 por el entonces alcalde Francisco Hueso, junto con su esposa e hija, siendo agasajado con un almuerzo. El 20 de septiembre de 1976 fue Fraga Iribarne quien almorzó en Quart de Poblet invitado por el alcalde.

2. Un segundo grupo del nomenclator, de relativa mayor significación política, es el que comprende a personas relacionadas con las artes, la ciencia o la tecnología. Ni en 1812 ni en 1876 había calle alguna en este grupo que en 2002 representa el 21% del total de nombres. Eso sí, de nombres de hombres. No existe calle en Quart de Poblet dedicada a una mujer que pueda comprenderse en este grupo. Este grupo contiene en 2002 nombres comúnmente referidos en cualquier otro callejero, a los que se añaden otros de significación local. Al doctor Peset Aleixandre le cabe el honor de ser el único que representa a las víctimas del franquismo, especialmente a los once vecinos de Quart de Poblet, que como él, murieron fusilados en las tapias del cementerio de Paterna.

3. Un tercer grupo, relativo a personas, hechos y lugares de naturaleza religiosa (cristiana apostólica romana) supone en 2002 el 16% del total de nombres, mientras que en 1876 y 1812 estaban alrededor del 12%. Ligeramente significativo teniendo en cuenta que la actual Constitución expresa que ninguna confesión tendrá carácter estatal.

4. Un cuarto grupo comprendería los nombres de personas o hechos relacionados directamente con la actividad política, incluida la de ámbito local. En el callejero de 2002 este grupo representa el 28% del total, mientras que ni en 1876 ni en 1812 habían calles que pudieran adscribirse a este grupo de alta significación política. Este grupo es en 2002 claro producto de lo que podríamos definir como acumulación. Tras la constitución de los ayuntamientos democráticos, a los viejos nombres Lepanto, Numancia, Sargento Provisional, se le sumaron Agermanats, Furs, Primer de Maig...si bien la memoria instituida durante el franquismo sigue siendo comparativamente mayoritaria en relación a la democracia.

Puede por tanto afirmarse que existen en las calles de Quart de Poblet nombres de memoria inmerecida:

1. El General Luis Orgaz Yoldi, militar sublevado contra el poder legítimamente establecido.
2. El Ministro Esteban Bilbao y Eguía, que lo fue de Justicia mientras vecinos de esta localidad eran fusilados por cuestiones políticas.
3. El Ministro Antonio Iturmendi Bañales, que lo fue de un régimen ilegítimo, contrario a los derechos humanos, que utilizó a violencia como forma de hacer política.
4. El derecho a memoria del Barón de Carcer, amigo político del alcalde Cosme Juan Ferrandis, de Adolfo Jiménez del Río y Tasso, responsable de Gobernación, o de su esposa Filomena Valldecabres, es discutible pese a su carácter local, por ser parte de un régimen que ni en su conjunto ni en su peculiaridad merecen memoria alguna.


En "Violencia política y memoria histórica en Quart de Poblet" (2008).

18 septiembre 2015

CONSTRUIR LA MEMORIA HISTÓRICA






PROPUESTA 
(1) 
PARA EL DESARROLLO DEL ACUERDO 

PUNTO 9º DEL PLENO 
DEL 28 DE JULIO DE 2015 
SOBRE MEMORIA HISTÓRICA. 


La moción presentada por el PSPV-PSOE al referido Pleno del Ayuntamiento proponía:

  1. Crear una Comisión integrada por todos los grupos con representación en el Pleno para la revisión de nombres, símbolos y menciones procedentes de la Dictadura. 
  2. Elaborar la propuesta con el asesoramiento técnico y jurídico pertinente.

La aportación del grupo político SÍ SE PUEDE, aceptada en la moción del PSPV-PSOE añadió 3 cuestiones fundamentales: 

  1. Un mayor protagonismo de la sociedad civil en el desarrollo de lo acordado en el Pleno. 
  2. Ampliar a los edificios públicos, en concreto al nombre “Ramón Laporta” de un CEIP, el cumplimiento de la llamada Ley de MH. 
  3. Impulsar acciones complementarias y desarrolladoras sobre la MH. En concreto la creación de un archivo de historia local; un archivo audiovisual de MH local; un catalogo de vestigios y patrimonio local, así como emprender acciones de difusión y publicación de cuestiones relativas a la historia local. 

El acuerdo, votado favorablemente por todos los grupos (PSPV-PSOE; PP; COMPROMÍS; Sí SE PUEDE y CIUDADANOS) debe trascender el ámbito institucional e implicar al conjunto de la ciudadanía a la que se dirige. Entendiéndolo así debiera considerarse como posible propuesta de desarrollo la siguiente:

Considerando que una gran parte de la MH local, la relativa a la represión franquista está localizada en el Archivo General e Histórico de Defensa de Madrid, y que dadas las limitaciones presupuestarias y la escasez de medios humanos solo son accesibles mediante consulta en sala, y no mediante petición de reproducción electrónica. 

Considerando que en dicho AGHD se custodian, en diferente estado de conservación, al menos 20 sumarios que afectan a 27 vecinos de Quart, doce de los cuales fueron fusilados, y que a diferencia de otra documentación como la propia “Causa General-Ramo separado de Quart de Poblet”, los referidos sumarios (salvo alguna excepción) siguen siendo desconocidos para historiadores y la propia sociedad. 
Considerando que la física del soporte papel, y su previsible deterioro aconseja una intervención urgente para localizar, catalogar, digitalizar, estudiar y publicar dicha documentación. 
Considerando que las acciones para la recuperación de dicha documentación requiere necesariamente medios económicos para el desplazamiento y posible estancia en Madrid, recursos humanos para la labor histórica, y obligatoriamente la intermediación institucional (del ayuntamiento) para facilitar y coordinar la consulta, el estudio y la organización de la iniciativa. 
Con el objeto de sintonizar dicha recuperación con la participación ciudadana, y en definitiva protagonizar la misma, se PROPONE: 

  1. Que se asuma por el ayuntamiento el coste del desplazamiento y la reproducción de los documentos, mediante la oportuna partida en el ejercicio 2016, y una vez presupuestado el plan de actuación histórica. Se abonaría únicamente los gastos de transporte (colectivo) y estancia (en su caso). 
  2. Que se promueva una oferta pública (o similar) para que estudiosos, estudiantes, e interesados, vecinos de Quart, asuman mediante la oportuna y adecuada coordinación la tarea de consulta, petición de reproducción y/o transcripción de los documentos. Los participantes (estudiantes, estudiosos, universidad de mayores, miembros de asociaciones culturales…) obtendrían contacto directo con las fuentes primarias, y asumirían un rol activo en la construcción de la Historia (la más propia y cercana). 
  3. Que la participación de la ciudadanía (previamente seleccionada) para la recuperación y construcción de la MH local, respondería a fines pedagógicos, y debería acompañarse de  la repercusión mediática necesaria para promover y publicitar la construcción de una MEMORIA HISTÓRICA DEMOCRÁTICA. 
  4. Que todo ello debe contar con un plan previo de actuaciones sometido a la aprobación de la Comisión referida en el acuerdo del Pleno.


Pedro Gascón 
Historiador.

07 septiembre 2015

Quart de Poblet 1873




El siglo XIX es posiblemente el pariente desconocido de la Historia Contemporánea de Quart. Eclipsado por la trascendencia y dramatismo del XX se olvida que en nuestro ámbito tiene algunos escenarios principales. El de 1873 es prácticamente desconocido. 
El siglo XIX de Quart se inicia con la Batalla de San Onofre de 1808, en la que vecinos nuestros son protagonistas del enfrentamiento contra las fuerzas napoleónicas, y finaliza, en los sangrientos sucesos de 1902 en la Plaza del Dau. En ese transcurso se suceden avances y retrocesos del Antiguo Régimen, señorial y precapitalista; el ir y venir de progresistas y conservadores; la trascendente desvinculación feudal de Quart del Monasterio de Poblet, y también lo sucedido durante la breve vigencia de la I República, proclamada en las Cortes el 11 de febrero de 1873, y abolida por pronunciamiento militar del general Martínez Campos, a favor de la Restauración borbónica, el 29 de diciembre de 1874. 
Será precisamente durante el periodo llamado Federal cuando se produzca la llamada sublevación cantonal, y Arsenio Martínez Campos y Quart de Poblet adquieran protagonismo. El cantonalismo, especialmente conocido el de Cartagena, se manifiesta también en Valencia cuando en el verano de 1873 se proclama el Cantón valenciano, al que se adhieren casi dos centenares de localidades, entre las que no consta, y no parece probable que estuviera, Quart de Poblet. 
El cantonalismo, o federalismo radical, no responde a planteamientos nacionales o identitarios, sino a cierto maximalismo en favor de la construcción por la base del propio Estado, de abajo hacia arriba, y no en el sentido contrario que es la constante de la Historia. Las razones por las cuales Quart de Poblet no se manifestó a favor del Cantón de Valencia son complejas y seguramente explicables por el poder político y la estructura social del Quart de aquel tiempo. Pero queda pendiente de estudio.


Lo sabido es que tras la proclamación el 14 de julio de 1873 del Cantón de Valencia, el poder central (republicano y federal) encomienda al general Arsenio Martínez Campos sofocar la insurrección y restablecer el orden constituido. Desde finales de julio, trasladadas fuerzas militares a los alrededores de Valencia, y armados los sublevados, se produce el enfrentamiento. En las Torres de Quart situaran su artillería los sublevados, y entre Quart y Xirivella los sitiadores encargados de sofocar la rebelión. Y será concretamente en Quart donde el general Martínez Campos establezca su cuartel general. Lo hará según las crónicas en la casa del “prestigioso” abogado Vicente Tormo, participe además de las conversaciones que posteriormente, decretada la tregua, se celebraran en su domicilio entre una Comisión de los sublevados y el general. 
La Comisión de notables, representando a los sublevados, fue nombrada el 5 de agosto. Poco después se conferenciaba en Quart, el fin de las hostilidades que aunque breves habían causado víctimas, y el restablecimiento del poder republicano central, acordándose cierta clemencia y magnanimidad con los sublevados. Será no obstante ese mismo general el que año y medio después se pronuncie a favor de la monarquía, aboliendo la República, y el relativo poder popular que contenía. Nuestros vecinos de entonces fueron testigos, aunque no tenemos memoria de ello.